—Te estaba esperando. —dijo mi madre, quien tenía una toalla en su mano. Me encontraba nadando desde hace una hora. —Tú padre ya está de vuelta. Sé que lo estas esperando.
No quería parecer ansiosa, pero era así. Habían pasado seis meses del incidente con Agustín. Seis meses en que mi padre había desterrado a Damián, todo ese tiempo él había insistido con mi padre en que podía confiar en él. Pero simplemente mi padre no cedió.
Este último viaje iba a reunirse con él e iba a tomar la decisión