Capítulo 27

—Buenos días, conejita —ronroneó, muy cerca de mi oído.

Me sonrojé un poco al verlo tan cerca de mí, pero luego recordé todo lo que había sucedido la noche anterior y me sonrojé aún más. Habíamos pasado la noche juntos, como era común en nosotros. Saber que él sentía lo mismo que yo, fue la mejor sensación. Quería quedarme junto a él así, cerca, tan cerca que podía escuchar los latidos de su corazón.

—Buenos días, lobito —respondí, en medio de un bostezo.

—¿Dormiste bien? —Preguntó, demasiado s
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP