51° Pedir un favor.
Portia sintió un desazón en el pecho, una sola mirada del pelirrojo y sabía que la seguridad de su hermano estaba realmente comprometida, y no supo qué sentir al respecto.
Por un lado, estaba el hecho de que tenían un sospechoso, aunque no sabía en qué medida Sam lo había logrado identificar, imaginó que no muy bien, de lo contario el abogado le hubiese dicho a Oliver, pero su hermano lucia su habitual gesto calmado y sonriente.
Se puso de pie y cuando lo abrazó, el medallón de cuarzo extraño