50° Carlo Lacrow.
Portia tenía los pelos de punta mientras esperaba en la recepción a que Sam regresara con la información que prometió recaudar, pero el viaje a la ciudad era largo, más estar allá y regresar. Estarían en el hotel apenas en la tarde.
Felipe había acabado de recoger el comedor y los clientes andaban por ahí dispersos haciendo cosas, entretenidos en el televisor de la sala principal o esperando que llegase la hora de ir a alcanzar su vuelo.
El aeropuerto era el principal motivo de los turistas que