56° La boda.
Oliver no había sido capaz de explicarle a Lia con palabras la frase “Helene se volverá loca” hasta que ella misma presenció como se transformó cuando le dijeron lo de la boda.
Se rio, lloró mucho y los felicitó, luego se convirtió en una planeadora de bodas experta y lujosa y le dio un presupuesto a Oliver que lo hizo irse para atrás, luego se sentaron y por más de una hora a explicarle a la muchacha por qué no necesitaban mil rosas frescas y un vestido de diez mil dólares. Helene se defendió