58° Perderlo todo.
Sam se aseguró que Carlo y Hada estuvieran a salvo en el hotel, luego, cuando escuchó los disparos, los metió a la cocina y empujó a Felipe dentro.
— No salgan — les dijo y Carlo dejó a la niña con Felipe para salir en busca de sus hermana.
— Sam, no vayas — le suplicó Felipe agarrado a la niña y el pelirrojo negó.
— Mi tío — Felipe asintió con la cabeza y el abogado Salió corriendo tras la espalda ancha de Carlo que se perdió por la puerta de atrás del hotel.
Todo se había convertido en un cao