128. Momentos íntimos
Amber
El calor de él parecía filtrarse por mi piel mientras las yemas de los dedos de Leonardo trazaban círculos perezosos en la base de mi espalda. Estaba sentada en su regazo, cuidadosa de no presionar el brazo herido, pero cada caricia suya parecía encender algo dentro de mí. Su respiración estaba cerca, caliente e irregular, y podía sentir su mirada quemando mi rostro.
«Amber», murmuró con esa voz ronca que me hacía temblar. «¿Sabes que me estoy volviendo loco, verdad?»
Mordí el labio inten