Leonardo se encontraba en el estudio atendiendo sus asuntos, todos los movimientos eran minuciosos, siempre esforzándose en mantenerse distante de la mirada de la policía, todos los sobornos debían llegar a tiempo antes de poner en riesgo sus operaciones.
Un mensaje a su teléfono lo interrumpió, Leonardo llevó la mirada hasta la pantalla, levemente en su rostro se esbozó una sonrisa.
“Señor Giordano, es solicitado en la habitación, los niños duermen tranquilos, tu esposa necesita ser atendida