El auto se detuvo frente a aquel enorme e imponente edificio, Elena tomó aliento y descendió, al llegar a portería los guardas solo se miraban entre ellos, no podían creer lo que estaban viendo.
Elena subió al ascensor, se dirigió al piso de presidencia, sus manos y frente estaban sudorosas, los nervios de enfrentar a su padre eran cada vez mayores, el ascensor se detuvo.
Las puertas se abrieron, Elena salió dando pasos cortos mostrando su seguridad, las cosas se veían diferentes, a pesar de qu