Marcello llamó a la puerta con desesperación, Leonardo de un solo movimiento se levantó sosteniendo en la mano la pistola, al abrir la puerta se dio cuenta de la mala cara que traía su hombre de confianza.
—Señor, me acaban de informar que Matteo en estos momentos está queriendo tomar el control de todos tus casinos, si no intervenimos ahora mismo las pérdidas serán millonarias —Leonardo llevó la mirada al reloj.
Apenas había pasado la medianoche, Leonardo giró su cuerpo y fijó la mirada en Ele