La venganza de Mateo
El eco del portazo de Sophie aún resonaba en el pasillo cuando Mateo, todavía doblado por el dolor en el suelo, sintió una furia incandescente crecer en su pecho. La humillación de su rechazo, combinada con la certeza de que había estado con Logan en el baño del Claridge’s, lo consumía. Maldita perra, pensó, levantándose con dificultad, su rostro contorsionado por la rabia. No iba a permitir que Sophie lo desafiara, no después de todo lo que había hecho para controlarla. Si