La fundación y las grietas
La mañana en el Lower East Side de Manhattan era fría pero luminosa, el cielo despejado reflejándose en los ventanales del edificio renovado que albergaba el primer centro de ayuda de la Fundación Renacer. Una multitud se congregaba en la calle: periodistas con cámaras, líderes comunitarios, médicos especializados en genética, y familias curiosas, algunas de las cuales habían viajado desde otros estados con la esperanza de respuestas para sus hijos. Sophie Belmont, ves