‒ Por supuesto que podemos ‒ agregó Lord Thomas acercándose a la joven, y tomándola del antebrazo prosiguió ‒. Es cierto que no tenemos la mejor relación con el Conde de Blakewells, pero eso no te da el derecho de faltarle el respeto. Eso sin mencionar que aún no descubren que eres parte de nuestra familia, porque en el momento que lo sepan será…
‒ Yo no soy parte de su familia, Lord Thomas ‒ respondió la joven con la voz quebrada ‒ Soy simplemente la acompañante de su hermana y le pido que me