James pudo percibir el momento exacto en el que Evangeline comenzó a sentirse diferente con sus atenciones, de la misma forma había pasado días atrás en el salón de Cassandra, pero no entendía muy bien qué estaba pasando ¿acaso él estaba haciendo algo mal? ¿era tan incómoda la situación? ¿realmente era necesaria la famosa conversación entre madre e hija acerca de la noche de bodas? No estaba seguro de nada a esas alturas.
‒ Sí, está bien, amor, no hay problema. Todo lo que pida mi condesa ‒ le