Evangeline sólo pensaba en ir a la casa de su vecino, que ahora era su pretendiente de alguna extraña manera, no sabía cómo su vida había llegado a ese punto de éxtasis, sin embargo, el sentimiento de que algo malo estaba por venir no desaparecía y su estómago estaba sufriendo las consecuencias, no pudo probar bocado esa mañana y se encerró en el despacho a revisar algunos de los libros contables, pero no se podía concentrar, así que terminó con una pluma y un papel en la mano, le iba a escribi