01 de Agosto de 1815, Londres.
Desafortunadamente, las fiebres que se habían apoderado de Cassandra y Matthew al tiempo que se recuperaban de sus heridas, era una situación que nadie había previsto. James se mantuvo junto a Lord Wrightwood mientras este contactó y contrató a todos los médicos de Londres que el dinero podía comprar para que les bajaran la fiebre y los llevaran a un estado normal, sin embargo la temperatura ascendió tanto y en tan corto tiempo que empezaron a desvariar, imaginab