Capítulo cuarenta y dos. La vida en un segundo
Lily seguía atrincherada en el suelo mientras los aparatos a los que estaba enchufado Athos pitaban desesperados. El correr del personal de salud de un lado para el otro no ayudaba a mucho, eso solo conseguía que la familia se inquietaba más. Era increíble como Lily podía ver pasar toda su vida en un solo segundo, y cuánto podía cambiar en ese diminuto espacio de tiempo.
—Por favor señores, esperen fuera.
Había dicho un medico del equipo antes