Capítulo cuarenta y tres. Vas a ser papá
Las palabras en ese momento se habían atascado en la garganta de Lily. Por más que miraba hacia su esposo menos podía parar de llorar y apagar su mutismo. Él por su parte se dedicaba a mirarla embobado, simple y llanamente perdido en la belleza de su esposa a pesar de su clarisimo estado de tristeza. Athos sentía cada vez que la veía que le gustaba más, que no podía parar de enamorarse de ella en cualquier circunstancia y saber que estaba bien era más q