Capítulo treinta y nueve. Somos unos idiotas dominados.
Tyler se quedó esperando una respuesta con suma impaciencia mientras Diane no hacía otra cosa que torturarlo con su silencio.
—Entonces, sexi feminista — insistió el chef ansioso a más no poder. Había preparado toda la proposición con demasiado detalle para que todo terminara de mala manera —. ¿Quieres ser la esposa de este británico con pinta de acosador?
—No lo sé — respondió ella por fin con aire bromista mientras dejaba ver una sonr