Capítulo veintisiete. El papel de amante.
—¿Eras virgen Britney? —el corazón desbocado de Owen empujó esas palabras en medio de la noche.
Ella no contestó y él no repitió la pregunta. Owen se maldijo por haberse dejado superar por los acontecimientos. Aquello no debería estar ocurriendo.
El terror por la responsabilidad de ser el primer amante competía con el orgullo por ser el primer hombre. Estaban tumbados completamente en silencio, los corazones latiendo al unísono. Entonces, en el mismo