Capítulo veintiocho. Se ha terminado.
Un fuerte golpe despertó a Owen a la mañana siguiente. Gradualmente se dio cuenta de que no había sido sólo dentro de su cabeza. Alguien estaba llamando a su puerta. Se sentó en la cama y se dio cuenta de que Britney no estaba.
—Adelante — gritó con un gesto de dolor.
Había demasiada, luz. Levantarse tarde no le sentaba bien. Buscó el reloj, pero debía de haberse parado la tarde anterior, mostraba las nueve menos cuarto.
Se abrió la puerta, pero no era