Capítulo veinticinco. ¿Quieres que pare?
La cama es el único sitio adecuado para esto... — murmuró Owen y Britney no lo negó.
La tomó en brazos y la llevó a la habitación en sombras. La dejó suavemente en la cama, se tumbó a su lado completamente vestido. Apoyada la cabeza en una mano, utilizó la otra para apreciar la suavidad de su piel. Volvió a respirar el perfume de su pelo.
Los dedos de ella respondieron, temerosos al principio, después más decididos cuando encontraron los botones. Con el