Capítulo veinticuatro. Sexo puro
—Oh, Owen… — Britney gimió sin aliento.
Todo lo que había pensado sobre sus otras mujeres desapareció al ser consciente de que le iba a dar una segunda oportunidad. Desde lo del Kilimaro, había pasado todo el tiempo arrepintiéndose de la forma en que lo había rehuido. Esa noche todo iba a ser distinto.
Tímidamente, a lo lejos, el canto de los ruiseñores volvió a entrar por las ventanas. Owen apenas lo oía. Le pasó una mano por el pelo para apartárselo de l