Capítulo dieciséis. Perderás la apuesta
Lily decidió no responder a nada, no intervenir de ninguna forma y simplemente aprovechar la segunda oportunidad que la vida le daba para huir de esa repuesta un cada vez más insistentemente hacía Athos.
La señora fue observada por los dos mientras se quitaba su sombrero y los guantes, el glamour de su vestimenta era atosigador, incomodaba tanta etiqueta y Lily se vio reflejada en esa faena en sus próximos días, cosa que no le gustó un pelo. Incluso lle