Maya estaba tan sorprendida que se puso completamente alerta.
—Yo… no he cenado. Sr. Brook, ¿tiene hambre? ¿Por qué no mejor comemos algo primero?
¿En serio? ¿En el auto?
El coche seguía detenido. Ella solo deseaba que arrancara de inmediato.
¿Y si los niños caminaban hacia el vehículo buscando a su mamá?
Alexander la observó sin emoción, emanando una presencia tan peligrosa que llenaba el ambiente cerrado del auto.
Maya estaba tensa; temía que Alexander intentara algo allí mismo.
Y la aparició