Pati llamó a las once de la noche.
Laura estaba leyendo en el sofá con el piso en silencio de los días de entre semana cuando los hijos ya han subido y Álvaro está en el despacho terminando algo que no terminó durante el día. El tipo de silencio que se instala a las once de la noche en los pisos donde vive mucha gente durante el día y que de noche tiene la temperatura específica de la calma que se merece pero que no siempre llega.
El teléfono vibró.
Nombre de Pati.
Laura lo cogió.
—Hay un probl