El primer cartel electoral de Blanca llegó a las calles un martes de marzo.
Laura lo vio desde el coche.
Estaba pegado en la pared del edificio de la ferretería de la calle Cea Bermúdez, en el cruce con Trafalgar, que era una pared que siempre tenía carteles de algo porque era la pared que veía todo el tráfico del barrio cuando giraba hacia el norte y que por eso las empresas y los partidos la usaban con la lógica de quien quiere que lo que pone sea visto por el mayor número posible de personas