Mundo ficciónIniciar sesiónBruno llegó a la oficina de Laura a las nueve de la mañana con un nuevo abogado.
Se llamaba Marcos Ibarra. Cuarenta y cinco años. Bufete propio en el barrio de Salamanca, especialista en derecho de familia y litigación contra personas jurídicas. No era el tipo de abogado que sale en las foto







