Bruno llegó al aula 204 de la Facultad de Derecho de la Complutense sin corbata.
Cuarenta años llevando corbata en los tribunales y en los despachos y en los actos de cualquier tipo que los demás consideraran suficientemente formales. Cuarenta años de corbatas de seda azul marino o burdeos o gris marengo elegidas con el mismo criterio con que elegía las palabras en los alegatos: precisión primero, después el resto.
Sin corbata.
Con el maletín de cuero de siempre, el que tenía las esquinas gasta