Otto salió tras Alana, pues habían pactado que el Alpha le daría clases para refrescar la memoria de la pelirroja, y así poder controlar a su loba, para evitar cualquier incidente fuera de la manada que los dejara al descubierto con los humanos.
El bosque se extendía ante ellos como un océano de sombras y blanco gracias a la nieve acumulada en el suelo, las copas de los árboles, desnudas por el invierno, se alzaban hacia el cielo como gigantes inmóviles, sus ramas cubiertas por una delicada cap