Capítulo 11

Estaba en los brazos de Osiel, con mi cuerpo expuesto, pero a pesar de mi vulnerabilidad, ninguno de los tres alfas me miraba de forma indebida, sus ojos estaban fijos en mi rostro, como si estuvieran tratando de leer mis pensamientos y mis emociones.

Me sentí extraña, como si estuviera en un sueño, por un lado, estaba el recelo y la desconfianza que sentía hacia ellos, me habían hecho tanto daño en el pasado, me habían lastimado de tantas maneras. ¿Cómo podía confiar en ellos ahora? ¿Cómo podr
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP