Aburrida de los machos.
Sacha y Ronald caminaban juntos hacia la mansión del alfa, admirando la belleza de la manada mientras hablaban.
—A pesar de todo, me está gustando este lugar — confesó Sacha con una sonrisa. — Es tan hermoso y tranquilo.
— Sí, es un gran lugar para vivir — respondió Ronald mientras observaba a su alrededor — Pero ¿qué pasa con lo que dijiste esta mañana? ¿Sigues buscando al hombre perfecto?
Sacha asintió, celebrando internamente porque al saber que Ronald aún recuerda lo que ella en broma dijo,