El beso de la traición.
Decidida Alezna se levantó, miró a su hermano fijamente a los ojos, les sostuvo las manos y casi como un ruego le dijo:
—Harold, por favor, conoces el bosque y la manera de ayudarlo sin que alguien deba enterarse.
Harold se quedó en silencio por un momento. Luego, suspiró de nuevo.
Mientras que en la manada.
Zoe se encontraba batallando con Jared, quien impertinente estaba decidido a tener relaciones sexuales con ella, y con la poca fuerza que le quedaba tiraba de su brazo para poder besarla.