Los días del viaje soñado habían quedado atrás. Todo comenzaba a volver a la normalidad.
Federico volvía a ocuparse de los negocios; pasaba la mayor parte del día fuera de casa, aunque siempre regresaba por la tarde para estar con Elizabeth.
Ella aprovechaba esas horas para ponerse al día con la universidad. El nuevo ciclo lectivo estaba por comenzar y debía rendir algunos exámenes pendientes del año anterior.
Mientras tanto, la salud de Alfonso seguía desmejorando. Sin embargo, los médicos co