Narrador omnisciente
La cafetería estaba llena. Gente entrando, vasos chocando entre sí, el olor a café recién hecho mezclándose con el bullicio constante del mediodía. Pero Lisa no escuchaba nada. No registraba las voces ni el ruido de la máquina de espresso. Solo escuchaba un eco que no se iba desde la mañana.
Las palabras de Tyler, el hermano de Cristian, seguían repitiéndose una y otra vez, cada vez más nítidas:
“Si Cristian se casa con otra, el Consejo de lobos va a considerar a tus hi