Narrador omnisciente
Lisa despertó con una sensación extraña incluso antes de abrir los ojos. La habitación estaba en silencio, demasiado silenciosa para un día tan importante. Se llevó la mano al otro lado de la cama buscando el calor familiar de Cristian, pero solo encontró la sábana fría. Abrió los ojos de golpe.
Sobre la almohada, perfectamente doblada, había una nota.
Su corazón dio un vuelco. La tomó entre los dedos. Reconoció la letra firme, ligeramente inclinada de Cristian. Tragó s