Lisa
La luz que se filtraba por la ventana me despertó antes de que Cristian abriera los ojos. Seguía a mi lado, respirando profundo, con el cabello desordenado sobre la almohada y el ceño ligeramente fruncido, como si incluso mientras dormía alguna parte de él siguiera luchando contra algo. O contra alguien. Su padre, probablemente.
Me quedé unos segundos mirándolo. No lo hacía muy seguido, y no porque no quisiera, sino porque todavía me costaba creer que estuviera ahí. Yo, en su cama. Él