Mundo ficciónIniciar sesiónNo es fácil poner en palabras lo que hay dentro de mí. No es fácil admitirlo ni siquiera para mí mismo. Pero Bianca merece saberlo, aunque duela.
Mi adicción no nació de la nada. No fue un capricho, ni una caída accidental. Fue la sombra de una vida que nunca tuve, la herida abierta de un pasado que me persigue cada noche.Cuando era niño, mi padre era un fantasma. Un hombre que aparecía sólo para gritar y desaparecer para siempre, dejando detrás un vacío lleno de miedo y si






