Kaila se perdió en la distancia, Vincent y Lana continuaban sin pronunciar palabras, ambos estaban sumidos en sus pensamientos. El silencio les envolvió, ya no era la paz tranquila que se había sentido durante el almuerzo el ambiente estaba cargado con una nueva tensión y a la vez lleno de una determinación inquebrantable por parte de ellos.
Lana se volvió hacia Vincent. Su expresión seria, estratégica.
—Vincent,necesito que me seas honesto. La advertencia de Tilda ahora el consejo de Kaila