Después de la pregunta lanzada por Kaila ambos la miraron intrigados, la mujer sonrió con un dejo de tristeza luego les dijo.
— Será mejor que prepares un poco de te niña, y tu Vincent ven conmigo a sentarnos un rato y espera a tu compañera.
La calidez de la tarde en las montañas no se hizo esperar m, unos quince minutos después Lana salía con una bandeja. Ella los miro Kaila estaba relajada mientras que Vincent la miraba entre curiosidad, nervioso y tenso. Kaila tomo la taza que Lana le ofrec