CAPÍTULO 51.
Capítulo 51
La mañana del miércoles comenzó con un sol pálido que apenas calentaba los ventanales del penthouse. Sofía no había pegado el ojo en toda la noche, atormentada por la imagen del sobre del laboratorio en la mesa de noche de Andrea y por la creciente sensación de que la situación se le estaba saliendo de las manos.
Esperó a que Miguel se encerrara en el despacho para atender una videollamada de Londres. Caminó hacia la cocina, donde Andrea estaba preparando el biberón de media mañana.