La mañana era melancólica y algo húmeda por la región, Lucas bajó del avión y sintió una leve incomodidad que no sabía explicar de dónde procedía.
Joel lo recibió en el aeropuerto, tenía la mano enyesada y varios golpes en el rostro. Gracias a la intervención de Raquel esquivó la “pena de muerte” y solo se llevó un “castigo ligero”.
—Su hotel e…
—Llévame a dónde se encuentra.
Joel silenciado al instante, asintió y le dio el paso.
—Por aquí señor.
No tardaron mucho en llegar a un si