El tiempo pasó y Emiliano, como llamaron al hijo de Lucas y Ximena, creció fuerte, sano y muy feliz, era un niño muy animado, valiente y necio.
Lucas, lo había criado de manera firme, pero hasta cierto punto muy liberal. El niño hacia prácticamente todo lo que quería y no había nadie que le pudiera detener si algo se proponía. Cosa que le daría la fortaleza, necesaria para lo que le deparaba el futuro.
Ximena por su parte, se había vuelto bastante unida a su hermano, no solo se volvió casi