—¡Emiliano! ¡Emiliano! ¡¿En dónde estás?!
Gritó Ximena con tensión y pánico desde la entrada de la casa.
—Creí que nunca llegarías.
Dijo Lucas en cuanto la acorraló contra la pared. Ella que al darse cuenta de lo que pasaba se enfureció, hizo lo único que se le ocurrió en el momento.
Lucas que no esperaba esa reacción lejos de sentir dolor, la miró extrañado.
—¿Acabas de morderme?
Ella furiosa se dio la media vuelta y después de empujarlo, se alejó.
—Tal vez te sientes frustrada p