—Cuñada, debemos irnos. Ahora.
Raquel al ver que más autos se acercaban trató de llevarla junto a Lucas, sin embargo, para su molestia, Gergen había conseguido más gente de la que esperaba.
Ximena que tenía en su regazo la cabeza de Esteban, sintió el tirón en su brazo pero se reusó a moverse por un momento.
Él negó con su cabeza en silencio y besó el dorso de su mano con suavidad.
—Debes irte, cuando tengas tiempo. Ve a mi departamento.
Lucas le hizo una señal a Raquel y esta inmediatament