Capítulo 88. La vida da muchas vueltas.
Francesco vio cómo su padre se ponía blanco, como si la sangre se le hubiera ido de la cara. Sin pensarlo dos veces, soltó el brazo de Catalina y se lanzó hacia él, justo a tiempo para sujetarlo antes de que se desplomara por completo al suelo.
—¿Qué significa todo esto? —preguntó Francesco con una voz muy baja, casi un susurro, pero llena de una furia que asustaba.
Mantuvo a su padre en sus brazos, mirándolo con preocupación, antes de levantar la vista hacia la figura que había causado tal impa