Capítulo 87. Alternado la armonía.
Vito asintió y, tras unos minutos, salió de la oficina, dejando a Francesco sumido en sus pensamientos.
Un suspiro escapó de sus labios: las cosas iban viento en popa, la empresa florecía y los proyectos avanzaban sin mayores contratiempos. Sin embargo, una sombra se cernía sobre su aparente éxito: el silencio de Tobías.
Aquella quietud, tan inusual en él, que normalmente era muy ruidoso, no presagiaba nada bueno. Francesco conocía a Tobías desde hacía años y sabía que su silencio no significab