Capítulo 53. Te amo.
Indudablemente, resultaba una afrenta imperdonable siquiera insinuar que Catalina hubiera llevado una vida licenciosa. La cruda y dolorosa verdad era que Catalina había sido una víctima indefensa, sometida brutalmente a la despiadada crueldad de Tobías Praga.
Su pureza había sido mancillada, su inocencia robada y su dignidad pisoteada por la ambición desmedida y la falta de escrúpulos de aquel hombre abyecto.
Ella no era la causante de su desgracia, sino la víctima de su maldad: una joven oblig