ALIANA
Michael realmente quiere venir de compras conmigo.
—De ninguna manera —digo por tercera vez, bajando un poco mis gafas de sol para lanzarle una mirada fulminante—. No vas a entrar en una tienda de lencería conmigo.
Él se ajusta los gemelos como un hombre que se prepara para una reunión importante. Se ve realmente tranquilo. También un poco irritante, como si ya supiera que todo va a salir a su manera.
—Tú me invitaste.
—Te pedí que esperaras en el coche —me mofo.
Él esboza una sonrisa b