Intenté salir de la habitación, pero la escena entre Liam y Melani me obligó a entrar de nuevo, sin embargo, no me importaba en absoluto lo que estuvieran haciendo ahí afuera.
Me recosté, pero aún podía escuchar sus gemidos y algunos golpes en la pared; y tapé mis oídos con fuerza.
Me había lastimado oír a Liam hablar del submarino de chocolate. En realidad, es algo insignificante, pero la sensación fue muy fuerte y real. Él guardaba muchos recuerdos de ella, y yo no. Pensar en eso me inundaba